martes, 29 de diciembre de 2009
Gracias Vic
Este es otro de esos post que jamás hubiera querido escribir. Vic Chesnutt ha muerto con tan solo 45 años de edad, dicen que por una sobredosis de relajantes musculares. Era uno de los grandes, más grande de lo que él mismo, siempre invadido de miedos y complejos, creía.
Atado desde los 18 años, por un accidente de tráfico, a una silla de ruedas Chesnutt se convirtió en un cantaautor referente sin parangón para muchos artistas que versionaron infinidad de sus temas.
Ligado casi siempre al folk dejó tras de sí nada más y nada menos que quince álbumes plagados de desgarradoras canciones que en un día como hoy te estrujan el corazón sin piedad.
Esté donde esté espero que haya logrado soltarse de todas las ataduras que le limitaban en este mundo y que le hicieron ser desgraciado en demasiadas ocasiones. No podrá ya presentar sobre el escenario su nuevo trabajo Skitter on Take-Off. Somos afortunados por poder disfrutar de su obra. Ojalá, aunque tarde, le llegue el merecido reconocimiento que creo que nunca alcanzó. Gracias Vic.
lunes, 12 de octubre de 2009
El festival de los cantautores

Un nuevo festival, con un nombre imposible, entra a formar parte de nuestra agenda. I KNOW I´M JUST A SINGER-SONGWRITER [BUT I LIKE IT] auna a un buen grupo de grandes autores que, sin grandes florituras, acompañados solamente por guitarras acústicas y pianos harán seguro las delicias del público.
La cita es el miércoles 14 y el jueves 15 de octubre en la sala Joy Eslava de Madrid y las entradas las puedes comprar en Ticketmaster a 32 euros el abono (37 en taquilla) y 20 euros (25 en taquilla) las de un único día.
El cartel es el siguiente:
Miercoles 14 de octubre
- Nacho Vegas
- Mark Eitzel
- Franz Nicolay
- Spoon River
- Josh Rouse
- Christina Rosenvinge
- Victoria Williams & Simone White
- Spoon River
domingo, 25 de marzo de 2007
Adiós y gracias, Lluís

Cierta pena y emoción me embarga. Lluís Llach se ha despedido definitivamente de su público y después de cuarenta años deja su carrera profesional. Quiso hacerlo de una forma íntima, en Verges, su pueblo natal, pero el público no le dejó y las entradas se agotaron al poco de salir a la venta. No es que yo sea una gran seguidora de su carrera pero lo que sí he sentido siempre es una gran admiración por un hombre que utilizó la música como medio de comunicación, como medio de protesta hacia lo que le parecía injusto. Autor de L’estaca, tema que se convirtió en himno, cantado en puntos del mundo muy distantes y diferentes, en muchos idiomas distintos pero con el objetivo común de luchar contra las tiranías de cualquier color.
Dice Llach que sólo volvería «como un desahogo personal, si la frustración interior me hace sentir muy mal». No le deseo que se sienta mal pero sí que necesite desahogarse un poquito cada ciertos años. Gente como él es necesaria en un mundo superficial, en el que las apariencias cada vez tienen más importancia. Gracias Lluís por ponernos los pelos de punta y hacer que algo se nos remueva por dentro.
L'Estaca, cantada en todo el mundo como protesta a la injusticia





